
A pesar de que Descartes originalmente usaba el
término “números imaginarios” para referirse a lo que hoy en día se conoce como
números complejos, el uso común en la actualidad de los números imaginarios significa un número complejo
cuya parte real es igual a cero. Para clarificar y evitar confusiones, tales
números muchas veces son mejor llamados números imaginarios puros.
René Descartes acuñó esté termino durante sus estudios en el Siglo XVII, pero sus intenciones eran dar a ciertos números complejos un carácter despectivo, pero luego pasó a ser un eje fundamental
(literalmente) en lo que posteriormente sería el plano cartesiano. Pues, en este plano los ejes cartesianos reales se encuentran en el eje X de forma horizontal y los imaginarios en el Y del eje vertical complejo.
René Descartes acuñó esté termino durante sus estudios en el Siglo XVII, pero sus intenciones eran dar a ciertos números complejos un carácter despectivo, pero luego pasó a ser un eje fundamental
(literalmente) en lo que posteriormente sería el plano cartesiano. Pues, en este plano los ejes cartesianos reales se encuentran en el eje X de forma horizontal y los imaginarios en el Y del eje vertical complejo.
Definición de números imaginarios
Surge la
pregunta ¿qué es un número imaginario? Para dar de los números imaginarios una
definición, podríamos decir que es un número cuya potenciación es negativa. Es
decir que cuando se eleva al cuadrado o se multiplica por sí mismo, su
resultado es negativo.
Si se
eleva al cuadrado a cualquier otro número real su resultado siempre será
positivo. Por ejemplo cinco al cuadrado o 5², es decir 5 × 5 da como resultado
25. En su defecto, -5² a pesar de ser un número negativo su resultado también
será positivo debido a que -5 × -5 anula su negatividad y da como resultado 25.
Por lo tanto un número potenciado que de resultado
negativo solo puede suceder en la imaginación, pero a pesar de parecer
imposibles los números complejos e
imaginarios son muy útiles y tienen una utilidad real para resolver problemas
que de otra manera serían un fracaso.
Unidad y símbolo de los números imaginarios
Su símbolo común y frecuente es el del número
imaginario I siendo la inicial de “imaginario” y casi
siempre va acompañado de un número real para denotar sus distintas propiedades
de números imaginarios y expresar de forma particular la suma de un número real
y de un número imaginario.
Sin
embargo en ciertos campos, en especial los relacionados con la electricidad, a
esta unidad imaginaria se la representa de manera diferente para poder
clasificarla y no confundirla con el símbolo de la corriente alterna que se
denota usualmente con la letra i, por lo tanto en estos campos también se puede
encontrar a los números imaginarios representados con la letra j, sin cambiar
de ninguna manera sus propiedades o resultados.
La unidad
de los números imaginarios, al igual que es tratado con los números reales en
cuyo caso es uno o 1, viene a ser √-1 o raíz cuadrada de uno negativo. Está
denominación nació en el siglo XVIII debido a que Leonard Euler quería nombrar
a los números imaginarios de manera desdeñosa dándole una denominación que se
entiende como un objeto inexistente.
Propiedades de los números imaginarios
Para la
suma, encontramos que:
La suma de los
números imaginarios es cerrada, lo cual significa que si se suman dos números
imaginarios, el resultado también será un número imaginario.
Tiene una
propiedad conmutativa, el orden de los sumandos no altera la adición.
También
una propiedad distributiva, donde la suma de dos números multiplicada por un
tercer número es igual a la suma del producto de cada sumando multiplicado por
el tercer número.
Durante la sustracción, por
cada número imaginario, existe un número negativo cuya adición dará como
resultado cero.
Existe un número neutro que
al ser sumado a cualquier número, el resultado será el mismo número.
Mientras que para la multiplicación o producto encontramos que:
El
producto, al igual que la suma, también es cerrado, lo cual significa que al
multiplicar números complejos entre sí, el resultado también es un número
imaginario puro.
En este
caso hay una propiedad conmutativa, que dice que si se altera el orden de los
números complejos e imaginarios, no se altera el resultado.
También
posee una propiedad distributiva.
Y por
cada número imaginario también existe un inverso multiplicativo cuyo resultado
del producto de ambos, es igual a 1.
De la misma manera para la raíz cuadrada de cualquier número real negativo el
resultado siempre será un número imaginario.
Partiendo
de tal premisa, podemos anotar lo siguiente: √-25 = √25 × -1 = √25 √-1 = 5i
A
continuación se ofrecen varios ejemplos con números imaginarios, a partir de
las propiedades anteriormente mencionadas.
Ejemplos de números imaginarios
Como
ejemplos de números complejos tenemos:
Ejemplos de las propiedades de la suma
Propiedad cerrada: 3i + 4i =
7i.
Propiedad conmutativa: 2i + 4i
= 4i + 2i.
Propiedad distributiva: (6i +
4i) × 5i = (6i ×5i) + (4i × 5i).
Número neutro: 8i + 0 = 8i.
Elemento opuesto o inverso aditivo: 3i -3i = 0.
Ejemplos en el producto o multiplicación
Propiedad conmutativa: (6i)
(3i) = (3i) (6i) o lo que es lo mismo 6i × 3i = 3i × 6i.
Propiedad distributiva: 3i ×
(5i × 4i) = (3i × 5i) × 4i.
Elemento opuesto o
Inverso multiplicativo: 4i × 1/4i = 1.
Ejemplo de las propiedades de la potenciación
Unidad
imaginaria: √-1 = i. Esta es la propiedad que define al número imaginario i.
Utilidad de los números imaginarios
El uso de
los números imaginarios puede estar presente en muchos campos, pero
principalmente lo podemos encontrar en el teorema fundamental de álgebra para
encontrar la raíz cuadrada de números negativos.
Profesionalmente
se lo utiliza en campos relacionados con la electricidad, donde utilicen la
teoría de circuitos y para calcular la corriente alterna, para así permitir el
tratamiento de magnitudes, que a pesar de poseer números imaginarios, dicha
corriente existe y es tan tangible, así como peligrosa si no se maneja con el
debido cuidado. Y en física cuántica para explicar de manera más simple los
estados cuánticos variables del tiempo.
Operaciones con números imaginarios
Suma
Para
hacer operaciones con números imaginarios, en este caso la suma, seguimos las
reglas básicas de la matemática agrupando los números reales y los números
imaginarios respectivamente.
(a+bi)+(c+di)=(a+c)+(b+d)i
Como
ejemplo tenemos:
(5+3i)+(2+6i)
= (5+2)+(3i+6i) = 7+9i
Sustracción
Para
realizar la sustracción, también se deben agrupar los números imaginarios y
reales. Por ejemplo:
(5-2i)-(2+6i)
= (5-2)+(-2i-6i) = 3-8i
Multiplicación
Para la
multiplicación debemos multiplicar cada término del primer factor por los del
segundo.
(a+bi)(c+di)
= ac+adi+bci+bdi² = (ac-bd)+(ad+bc)i
Podemos
observar que el elemento bdi² se convierte en –bd por la
propiedad de los números imaginarios en la cual i² es igual a -1.
propiedad de los números imaginarios en la cual i² es igual a -1.
Como
ejemplo tenemos:
(3+2i)(6+7i)
= 18+21i+12i+14i² = (18-14)+(21+12)i = 4+33i
División
En los
números imaginarios, la división es más complicada pues se debe multiplicar el
numerador y el denominador por el conjugado del denominador, siendo las
siguientes operaciones correspondientes:
Como
ejemplo de divisiones de números imaginarios tenemos:
Potencias
En la
potenciación de números imaginarios, existen equivalencias e identidades que
serían las siguientes:
i⁰=1
i¹=i
i²=-1
i³=-i
i⁴=1
Estas
notaciones se van repitiendo cada cuatro números, lo cual quiere decir que para
saber cuál es un determinado valor de la potencia de un número imaginario o
complejo, debemos dividir el exponente entre cuatro y el resto del exponente es
la potencia equivalente según las identidades notables que anotamos
anteriormente.
Por
ejemplo: i²⁶
Tomamos
26 y dividimos para 4, lo que nos da: 6×4+2=26
Sabiendo
entonces que 2 es el exponente indicado según su equivalencia, decimos que:
i²⁶ = (i⁴)⁶ × i² = 1⁶ × -1 = -1
Intenta
averiguar cuál es el resultado de i²⁷.
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